jueves, 3 de mayo de 2018

Wonder «El reto de cada uno»


Algunas familias, con cariño, me habíais recomendado que fuera a verla, pero no ha sido posible hacerlo hasta las vacaciones de Semana Santa. Me refiero a la película Wonder. Reconozco que me sorprendió (y mucho) por el mensaje positivo que transmite, aunque algunos podáis pensar que la historia es demasiado idílica, pero creo que justo esa es su grandeza: reconocer que hay mucha bondad en las personas.

He titulado esta entrada «El reto de cada uno», e intentaré explicaros porque la he titulado así, y es que después de reflexionar varios días, me he dado cuenta de que cada uno de los protagonistas se enfrenta a un reto personal de superación. Eso es lo que hace que el mensaje de la película sea tan positivo: Es la lucha cotidiana, el cariño diario y las decisiones de todos los días los que van conformando nuestra vida y la vida de los que nos rodean.

  • Los padres se enfrentan a muchos retos, pero el más importante, en mi opinión, es el de transmitir normalidad en una situación que es en si misma extraordinaria. El otro gran reto al que se tienen que enfrentar es, como pareja, ponerse de acuerdo en las decisiones sobre la educación de sus hijos. Todos los que vivimos en pareja sabemos que esto es una gran reto de todos los días, puesto que somos personas diferentes, con pensamientos y sentimientos diferentes. No se trata de que lleguemos a un acuerdo como si fuéramos una empresa, sino de que busquemos algo nuevo: un proyecto de vida en común. Otro de sus grandes retos es la de educar la mirada de los demás padres, de la sociedad en su conjunto. Una mirada en muchos casos equivocada, con mensajes del estilo: «lo que deberías hacer» o «pobrecillos».
  • Via, la hermana mayor. El reto de la hermana es doble: por una parte debe aceptar la estructura familiar y, por otra, desarrollarse como persona, con sus propios conflictos interpersonales e intrapersonales, como es el sentimiento de no ser el centro de atención de su familia. Ella crece sabiendo que es un punto de apoyo emocional muy importante para su hermano.
  • Sus compañeros de colegio Todos ellos se enfrentan a la disyuntiva de aceptar o rechazar a su nuevo compañero de clase. Algunos, a lo largo de la trama, irán cambiando su manera de actuar. Y es que poder cambiar nuestras decisiones o nuestras opiniones nos ayuda a admitir nuestros errores y a pedir perdón.
  • Summer se enfrenta a su grupo de referencia para defender lo que ella cree que es lo mejor, que es conocer a August. Ella rompe con la presión grupal y se enfrenta a la opinión colectiva y a los estereotipos, lo cual requiere de una gran madurez emocional.
  • El amigo del protagonista se enfrenta a una gran lucha interior: lo que siente y la forma en cómo actúa no son coherentes, y provocan en él y en su entorno situaciones de conflicto.
  • El acosador y su familia representan la realidad de las personas que creen que la realidad se configura solo desde su perspectiva, y esta es la única visión posible y realista.
  • El tutor y el director son el ejemplo de lo que debemos ser las personas adultas, el ejemplo de lo que se espera que seamos para las personas que educamos, para las cuales somos modelos . Destaca en su actitud las frases motivadoras y la actitud proactiva que utilizan.
  • El protagonista representa, sin duda, lo extraordinario. Muchos de nuestros hijos lo son y viven situaciones parecidas a August. Aprendamos de él, y aprendamos que lo real es que hay muchas personas extraordinarias 
  • El papel del espectador. Como ocurre con todas las películas, los espectadores nos sentimos identificados con alguno de los personajes. Para mi, la grandeza de la película es que nos hace ser conscientes de que, a lo largo de nuestra vida, nos va a tocar desempeñar todos estos roles.

Wonder es, sin duda, una buena película que recomiendo veáis con vuestros hijos.

lunes, 18 de diciembre de 2017

«Coco» y los vínculos familiares

En algunas de las entradas del blog escribo acerca de las películas que voy a ver con mi familia. Por las edades de mis hijos, estas películas suelen ser de dibujos animados. La sorpresa de estos últimos años es que estas películas tienen un contenido profundo y que permite que toda la familia disfrute. «Coco» es de esas películas. Os comparto por escrito mis reflexiones. Intentaré no contaros más de la cuenta, por si todavía no habéis ido al cine a verla. 

  • La familia está para apoyarse. Miguel es el protagonista de la película, y pasa por varias fases en el sentimiento de apego-desapego hacía su familia. Por estas fases es posible que nosotros o nuestra familia hayamos pasado  alguna vez.
  • Vinculado pero diferente. Miguel vive con su familia de zapateros, pero oculta su vocación por  la música por las reacciones adversas de los suyos. En ocasiones, los progenitores no nos damos cuenta que imponemos una visión de la vida muy rígida a nuestros hijos, y hacemos que se sientan incomprendidos o no aceptados.
  • Renuncia y huida. Miguel decide huir de su familia porque no aceptan su vocación. Necesitamos sentirnos aceptados por nuestra familia, que acepte nuestras aficiones, nuestros amigos, nuestros amores, nuestros errores, y todo lo que en realidad somos.
  • Admiración por uno de los progenitores. Cuando no nos sentimos escuchados por nuestra familia directa, tendemos a idealizar a otras personas. Esas personas frecuentemente nos pueden decepcionar, porque la idealización hace que tengamos una visión falsa de lo que en realidad estas personas son.
  • Aceptación «sin condiciones». La necesidad de afecto que todos los seres tenemos, puede  hacernos llegar a admitir «el chantaje emocional» que algunas personas nos imponen.
  • Estar vinculado pero aceptando la diferencia. Esta es sin duda la única opción para crecer en familia, y en las relaciones en general. Se trata de un amor responsable que admite los errores propios y los cometidos por las personas que nos rodean. Un amor que sabe que todos somos diferentes y eso nos enriquece.
  • ¿Qué significa tener éxito? Este es uno de los grandes temas de la película. Que nos reconozcan públicamente o que nos reconozcan las personas que nos quieren: ¿Es posible conciliar vida pública y vida privada sin que renunciemos a nada?
  • Perseguir los propios sueños. Es importante intentar conseguir aquello que soñamos, si queremos evitar la frustración. Para conseguirlo necesitamos el apoyo y el cariño de muchas personas. Necesitamos conocernos para saber cuál es nuestra verdadera vocación y de esta forma poder orientar nuestra vida.
  • El recuerdo de nuestras personas queridas. Es importante recordar que la familia también son las personas que nos han precedido, aunque ahora no estén vivas. Sus enseñanzas  y  su legado han perdurado de generación en generación. El recuerdo es importante para las personas pero, no debemos anclarnos a él, puesto que eso nos impedirá continuar avanzando en la vida. El recuerdo es sano si nos permite sentirnos vinculados y queridos, y nos impulsa a caminar en nuestro día a día, en el aquí y el ahora.
Para mí fue una gran mañana en familia, que me permitió hablar con mis hijos de su abuela y de sus bisabuelos, y recordar con gran cariño lo vivido junto a ellos.




jueves, 2 de noviembre de 2017

WhatsApp entre adolescentes

Puede que muchos de vosotros ya lo sepáis, pero a parte de mi trabajo como psicóloga escolar, llevo varios cursos siendo tutora en la ESO. Durante estos años, he sido testigo de muchos problemas relacionados con el uso de los smartphones por parte de los alumnos. El más alarmante es, a mi juicio, la ocultación de sus acciones, de sus opiniones y de sus videos, entre otros, detrás de la pantalla del móvil. En muchos casos es como si tuvieran una doble vida: la vida pública y la vida que expresan en la redes sociales.

Como padres debemos vigilar lo que nuestros hijos escriben y lo que leen o ven en las diferentes redes sociales. Esta vigilancia es cada día es más complicada, ya que en muchas aplicaciones los estados duran solo 24 horas. Mencionaré alguno de las riesgos que tiene que nuestros hijos manejen sin ningún control la redes sociales o servicios de mensajería, entre ellos WhatsApp messenger.
  • Cuando hablamos de acoso, casi siempre pensamos en la víctima, pero no nos olvidemos que el «acosador»  es también un adolescente. Es importante que nos fijemos en qué tipo de lenguaje utilizan nuestros hijos, porque están expuestos a multitud de mensajes sexistas, xenófobos, o de fomento de cualquier tipo de odio.
  • La presión del grupo en los chats de WhatsApp es realmente alta. Los adolescentes saben que sus compañeros observan lo que dicen, lo que escribe, o lo que no dicen o lo que no escriben. Saben que tampoco es una opción salirse de ellos, porque serán calificados por los demás como sosos, chivatos o pringados.
  • En algunos casos, los adolescentes permanecen conectados todo el día; mientras estudian o en sus horas de sueño; cuando están con sus amigos o cuando están con la familia. 
  1. Los adolescentes deberían dormir entre 8 y 10 horas. Los que trabajamos con ellos sabemos que no siempre lo hacen porque están esperando el último mensaje. Los padres no deberíamos permitir que nuestros hijos utilicen el móvil durante la noche, por lo que para despertarse deberían utilizar otros dispositivos alternativos. Muchos adolescentes permanecen las primeras sesiones de clase sin poder prestar plena atención porque les faltan horas de sueño.
  2. A la hora de estudiar, tampoco necesitan el móvil. Es una fuente continua de distracción que repercute de forma negativa en su rendimiento académico.
  • A nivel social, les estamos consintiendo que no utilicen el diálogo entre las personas para resolver sus conflictos. Además, su lenguaje emocional se está limitando considerablemente, ya que utilizan los emojis (emoticonos) como expresión de sus sentimientos. Otro aspecto realmente importante es que no pueden corregir sus propios errores en el momento que los están cometiendo, porque no ven el rostro de la persona a la que están hiriendo. Al final, parece que tanto los adolescentes como sus progenitores reducimos esta forma de actuar a un juego, a una broma o a un «no importa, porque no saben lo que dicen o lo que hacen».
Si estos riesgos no nos hace reflexionar, deberíamos sopesar que los responsables legales de estos actos somos nosotros, sus padres, y que en algunos casos se contemplan como delitos, ya sea por violencia de género o como acoso. Sé que no es una tarea sencilla, puesto que se trata de educar en libertad, en responsabilidad y en respeto. En conclusión, es dejar que vayan asumiendo las consecuencias de sus actos. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

El cambio a la ESO


El paso de nuestros hijos a la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) es algo que a las familias nos preocupa. El cambio a la ESO supone, no sólo un cambio de edificio, sino muchos cambios importantes que les esperan en esta etapa educativa: Van a construir su propio esquema de valores y a definir su vocación profesional. Además, van ir poco a poco haciéndose responsables de su vida, y serán sus aciertos y sus errores los que formarán su personalidad. Hay momentos importantes en su desarrollo que casi todos ellos vivirán con mayor o menor intensidad.

  • La amistad Los chicos de esta edad tienden a sobrevalorar la amistad y a su grupo de amigos, lo que  determinará muchas de sus decisiones. Sus amigos serán sus confidentes, su fuente de información para muchos temas y adoptaran roles para agradarles. También cambiarán de amigos, conocerán a otros nuevos, y dejaran de lado o tendrán rupturas con otros. Por otra parte, tendrán miedo a no ser aceptados por el grupo de iguales o a sufrir diferentes situaciones de acoso.
  • Los estudios Será diferente la forma en la que tengan que afrontar los estudios, porque tendrán más asignaturas, más profesores y les evaluarán de una forma diferente. Será conveniente revisar la gestión del tiempo y sus técnicas de estudio, porque lo que les funcionaba en Primaria no siempre será lo más adecuado para esta etapa. Cambiarán de compañeros de clase y el número de alumnos que hay en clase será mayor, lo que hará necesario una mayor atención y concentración en clase, en un momento de su desarrollo donde se caracterizan por ser más dispersos y distraídos. Que otros compañeros de clase den poca importancia a los logros académicos puede hacer que bajen en su rendimiento escolar y sus resultados empeoren.

  • Cambio de aficiones Por desgracia, en esta etapa, muchos adolescentes dejan de lado sus aficiones deportivas y abandonan el ejercicio físico. Los motivos para este abandono no son en ningún caso saludables: falta de tiempo para el estudio, que sus amigos no practiquen deporte, la creencia de que «me hace menos delgada» o que «solo es para los que ganan siempre», entre otras. También hay otras aficiones que pueden convertirse en problemáticas como las nuevas tecnologías (por adicción o sobreexposición de la propia imagen) o hábitos  de vida que en un principio resultan saludables, pueden convertirse en problemas como la vigoresía o los trastornos de la alimentación, entre otros.

  • La adolescencia No por muchos libros que se hayan escrito o por mucha información que tengamos sobre esta etapa evolutiva, será sencillo afrontarla. Ahora les toca a nuestros hijos vivirla y a nosotros, los padres y los responsables de su formación, acompañarles y aconsejarles. Es importante no olvidar que cada persona es única e irrepetible, y de nuevo será importante destacar lo importante que es que los consejos que recibamos sobre nuestros hijos sean realizados de forma personaliza.




domingo, 27 de agosto de 2017

Miedo a cambiar (Cars 3)


El otro día vi con mi familia en el cine la película Cars 3, y la primera palabra que me vino a la mente fue «cambio», lo que me dio pie para escribir esta entrada en el blog.

Los adultos sabemos que el cambio forma parte de la vida, que provoca estrés, pero que nos ayuda a madurar. Nuestros hijos afrontan cambios continuos a lo largo de su desarrollo hasta llegar a la edad adulta. Algunos ejemplos de estos cambios son, por ejemplo,  los cambios de etapa educativa (afrontarán 5 o 6 durante toda su escolaridad), la ruptura de la convivencia de sus padres, la muerte de familiares, la enfermedad, el cambio de amistades, el primer amor, y estos solo son algunos de los cambios a los que pueden enfrentarse, unos son cambios externos y otros son internos. Si como adultos no hemos sido conscientes de nuestros propios procesos de cambio, no será fácil acompañar a nuestros hijos en este camino.

Las limitaciones personales (crisis interna) Lo primero que necesitamos hacer para cambiar es darnos cuenta de que ese cambio es necesario en nuestra vida. En la película, Rayo se da cuenta de que ya no es el más rápido y se cuestiona qué debe hacer para conseguirlo, ya que correr y ganar carreras es el sueño de su vida, aunque al principio no quiere ver que la causa de sus derrotas es que él ya no es él mismo que cuando comenzó su carrera automovilística, que ha envejecido.
El cambio generacional (crisis externa) Es una suerte que, en nuestra sociedad, las generaciones venideras están mejor preparadas que nosotros, aunque este hecho pueda hacer aflorar en nosotros el sentimiento de sentirnos excluidos. La forma en la que la película aborda esta idea es, en mi opinión, muy interesante, puesto que plantea lo que debería ocurrir en nuestra sociedad: la experiencia es importante y complementa a las capacidades que tienen las nuevas generaciones, por lo que nadie debería quedar excluido.
La toma de decisiones Una de las mayores dificultades que tenemos las personas para afrontar el cambio en nuestras vidas, es el reconocimiento de que necesitamos ayuda, es lo que se conoce como la fase de negación del problema. En la película, Rayo no quiere asumir que ya es mayor. Necesitaremos la ayuda de familiares y  amigos, pero también de profesionales de la salud como médicos y psicólogos que nos ayudarán a enfocar el problema y a tomar decisiones. 

El protagonista pone en práctica lo que en ese momento cree que es lo  mejor para él, para llegar a su objetivo. En su camino, va a reflexionar en lo que hace de él un «coche diferente». Nosotros no necesitamos ser personas diferente a las que somos. El cambio muchas veces se ve frustrado por muchos motivos, pero el mayor error y el más común es tratar de ser alguien distinto de quienes somos. En la película, Rayo se viste con un traje electrónico del que, poco a poco, se va desprendiendo
El miedo a conseguir nuestros objetivos (el miedo al éxito) puede ser uno de los grandes impedimentos para afrontar el cambio.
En un determinado momento de la película, Rayo descubre y acepta el nuevo rol que quiere desempeñar en su vida, sin renunciar a sus sueños y sin dejar de ser quién es. Para llegar a este convencimiento, ha tenido que superar varias etapas: desde la insatisfacción personal hasta llegar a la aceptación y satisfacción de esta nueva etapa de su vida.






jueves, 17 de agosto de 2017

Una imagen vale más que mil palabras

Hola. Espero que las vacaciones vayan bien y estén sirviendo para desconectar de la rutina y disfrutar de la familia. Perdonad que os interrumpa en este periodo vacacional, pero creo que la ocasión lo merece. Como bien sabéis por las noticias, ha ocurrido un atentado muy grave en Barcelona. La experiencia nos ha enseñado que si exponemos en exceso a nuestros hijos a las imágenes que la televisión nos ofrece, ellos pueden acabar viviendo como real y propio esta acontecimiento y acabar sufriendo estrés postraumático. Esto fue lo que ocurrió en el 11 de septiembre, en el 11 de marzo y en otros sucesos que a todos nos han conmocionado. Para los niños, igual que para los adultos, una imagen vale más que mil palabras. Busquemos, como alternativa, cuando ellos estén presentes otros medios de información como la radio, los periódicos, la información digital y evitemos, también, que todas nuestras conversaciones giren sobre ese tema.
Cuando ellos nos pregunten por la muerte, les tenemos que dar la seguridad de que, en situaciones normales, nosotros sus padres y sus hermanos viviremos muchos años, porque lo normal es que las personas mueran cuando ya son muy mayores. Ellos buscan la seguridad afectiva y nosotros tenemos que ofrecérsela sin por ello mentir. A cada edad le corresponde una explicación que los hijos puedan comprender a nivel intelectual, pero también afectivo.
Un saludo y espero que vosotros y vuestras familias estéis bien. Nos vemos pronto.