lunes, 3 de agosto de 2015

Acreditación profesional

Buenas noches, espero que estéis disfrutando de este verano aunque esté siendo tan caluroso.

Me gustaría compartir con vosotros, en esta entrada, una buena noticia profesional: el Colegio de Psicólogos de Madrid me ha concedido la acreditación profesional como Psicóloga Experta en Psicología Educativa. Personalmente es una buena noticia porque respalda mi trabajo y renueva mi motivación para continuar trabajando para las familias del colegio, además de compartir mis reflexiones con todos los lectores del blog.

Esta acreditación es importante porque certifica que vosotros y vuestros hijos estáis siendo atendidos por una profesional cualificada y de confianza, con una amplia experiencia y que sigue un proceso de formación continua en el ámbito escolar y educativo, que le permite «estar al día» de los problemas psicológicos y de aprendizaje que se manifiestan en este entorno.

Esta acreditación pretende, además, evitar el intrusismo profesional, puesto que
psicólogos hay muchos, pero no todos están especializados en los problemas que, profesionales como yo, estamos atendiendo desde hace ya muchos años. Sabemos lo importante que es la especialización profesional y esta acreditación la expresa en el ámbito de la psicología.

Por otra parte, se demuestra que el Colegio de Psicólogos sigue ofreciendo una excelencia en la formación y en los servicios profesionales que redundan en la educación integral de vuestros hijos.

Muchos ya conocéis mi perfil profesional, pero podéis continuar sabiendo más aspectos sobre él en la página del blog Quién soy.

Un saludo y muchas gracias por vuestra confianza.

martes, 21 de julio de 2015

«Del revés» (Inside Out)

Esta semana fui a ver la película «Del revés» con mi familia, y quería compartiros en esta entrada algunas de mis impresiones.
En primer lugar, no me parece una película adecuada para niños menores de nueve años, porque puede que no comprendan el significado de lo que están viendo e, incluso, que les provoque miedo. Por otra parte, resulta una película muy entretenida, que te hace reflexionar. Se trata de un tiempo bien empleado, puesto que me parece una película extraordinaria.


¿Emociones positivas y negativas?
Aunque espero que después de ver la película no etiquetemos nuestras emociones de una manera tan simple, es muy interesante y novedoso que el argumento de la película sea nuestro mundo interior y, en especial, el de las emociones. Pero es especialmente interesante que el papel protagonista de la película lo compartan la alegría y la tristeza. Muchas veces nos preocupa que nuestros hijos solo tengan emociones «positivas», y nos olvidamos que son ellos los que dan significado a lo que han vivido, además de que un mismo suceso puede tener más de una emoción en nuestros hijos. Las emociones «negativas» también son importantes porque nos enseñan aspectos importantes como saber escuchar o no solo valorar el éxito.

Las crisis personales nos hacen sentirnos «del revés»: en ocasiones destruyen conceptos e ideales, pero esa destrucción no tiene porque ser permanente, ni llevar a una situación peor. Después de superar una crisis, no somos la misma persona, porque hemos rescatado valores que nos parecen esenciales y hemos incorporado otros nuevos. Dicho de otra manera: nuestro mundo interior se ha enriquecido.



La familia
Uno de los temas más importantes que aparece en la película es el de la familia, y que todo lo que vivimos con nuestros hijos les deja una huella que va formando su personalidad. Como psicóloga y como madre, me reconforta que haya películas que tengan en cuenta en sus guiones que las relaciones familiares se tejen con muchos recuerdos, y que todos ellos son importantes, lo cual me parece trascendental. El día a día con los deberes, las actividades extraescolares, las cenas y otras tareas que llevamos a cabo en familia son tan importantes como los tiempos extraordinarios.
Debemos respetar los ritmos de crecimiento de nuestros hijos, y confiar que les hemos dotado de herramientas emocionales suficientes para afrontar los retos a los que se enfrentarán en su vida, pero para ello es importante que nosotros también seamos sinceros con nuestras propias emociones.
Lo hagamos cuando veamos esta película o llevando a cabo cualquier otra actividad, me parece muy importante que, de vez en cuando, nos paremos a analizar lo que sentimos, para que no perdamos el control de nuestra propia vida.

miércoles, 13 de mayo de 2015

13 de mayo: Día del niño hospitalizado


El Hospital Gregorio Marañón celebra el Día Nacional del Niño Hospitalizado. Tomado de la página de Facebook de «Comunicación Hijas De Jesús España-Italia».

lunes, 13 de abril de 2015

¿Qué tal te ha ido?

Al salir de clase sometemos a nuestros hijos a un interrogatorio bastante exhaustivo: ¿qué tal te ha ido en el colegio? ¿has comido bien? ¿qué tal con los amigos? ¿tienes muchos deberes? ¿tienes exámenes? y otras preguntas. Pero si lo pensamos bien, cuando quedamos con nuestros amigos no comenzamos ninguna conversación así y, por supuesto, les damos tiempo para que puedan hablar.

Este forma de conversar sirve en cualquier edad; comencemos simplemente con un saludo y preguntando «qué tal el día» y esperemos que nos contesten. Con aquello que nos vayan respondiendo, vamos dando forma a la conversación.

Los niños para aprender a conversar precisan que nosotros, los padres, seamos sus modelos. Por ese motivo, debemos compartir con nuestros hijos nosotros también algo de nuestro día y de nuestros sentimientos. Igualmente debemos respetar sus sentimientos y sus silencios. Es fundamental mantener abierto este canal de comunicación espontaneo y cariñoso.

  • Mejoramos la comprensión verbal porque hacemos un uso eficaz del lenguaje.
  • Estructuramos el pensamiento, ya que la conversación precisa que estructuren las ideas en un continuo temporal y que establezcan consecuencias.
  • Ampliamos el vocabulario y no solo el emocional.
  • Mejoramos los lazos familiares. La conversación con nuestros hijos debe ser un tiempo distendido de escucha activa, en el que damos importancia a lo que nos están contando y, por ese motivo, no mantenemos la mente en otras preocupaciones como la compra, la comida o cualquier otra actividad.
  • Mejoramos la empatía y el respeto. No se trata de juzgar lo que sienten, sino de buscar alternativas a sus conflictos.
  • Controlamos la impulsividad. Cuanto más pequeños son, más tienden a interrumpir las  conversaciones porque quieren hablar ellos todo el rato.
  • Mejoramos la comunicación no verbal. La entonación, los gestos y todos los detalles que forman parte de la comunicación entre las personas.

Me despido de vosotros hasta la próxima entrada y, os deseo a todos, una buena semana.

viernes, 13 de marzo de 2015

«La vida no va de cromosomas»

Down España quiere conseguir que su video "La vida no va de cromosomas" llegue a 1 millón de personas antes del Día Mundial del Síndrome de Down, 21 de marzo. Solo podrá conseguirlo si entre todos difundimos el video, así conseguiremos que la sociedad conozca mejor a las personas con síndrome de Down y lo que nos aportan. ¿ayudamos?


lunes, 9 de marzo de 2015

«Nos dan las notas»

Llega un nuevo final de trimestre y estamos a punto de recibir «las notas». En algunos niños, este momento les provoca cierta ansiedad, pero debemos recordar que lo importante de estos informes escolares no es la nota numérica que en ellos aparece.

Como padres, debemos tener en cuenta, entre otros aspectos:
  • El esfuerzo que han realizado nuestros hijos y valorarlo.
  • La evolución que han tenido en los estudios o si se han quedado estancados.
  • La posibilidad de que hayan sufrido un bache en sus estudios.
Muchos problemas psicológicos  que pueden tener nuestros hijos como la depresión, el acoso, la ansiedad, la preadolescencia y otros más, se reflejan en primer lugar en el ámbito de la escuela.

Cuando recibamos el informe, deberíamos:
  • Leer toda la información y la comparación con la evaluación anterior.
  • Hablar con nuestro hijo para que nos cuente cómo se siente con los resultados obtenidos.
  • Si las respuestas que nos dan no nos parecen realistas, deberíamos hablar con ellos para analizar todos los datos.
  • Si los resultados no son los que esperábamos, después de hablar con nuestro hijo deberíamos hacerlo también con el tutor.
  • Recordad siempre que los éxitos y los fracasos son suyos, no nuestros. Son el resultado de su esfuerzo, de sus capacidades y de situaciones externas que pueden afectarles, pero es su vida la que se está formando con las decisiones que nosotros tomamos y que ellos toman.
  • Recordad que educamos personas que esperamos serán adultos responsables y felices. Pero para que eso ocurra, debemos enseñarles, desde que son pequeños, a que valoren el esfuerzo, el estudio, la constancia, y a que asuman sus propias responsabilidades y decisiones.
  • No debemos comparar a nuestro hijo con nadie: ni con sus hermanos, ni con sus primos, ni con sus amigos, ni con nosotros mismos cuando teníamos su edad, ni siquiera aunque pensemos que con eso le podemos animar. Las comparaciones hacen daño. La única comparación válida debe ser con respecto a ellos mismos.
Como todos los informes, solo reflejan una parte de esa realidad única que son nuestros hijos, a pesar de ello debemos darle la importancia que estos informes tienen